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jueves 24 de julio del 2014

脷ltima carga10:44:58

Nueva Mayor铆a recuper贸 el terreno perdido en las municipales de 2012

Votaci贸n tanto de michelle bachelet, como de senadores y diputados fue superior a la de la alianza en comparaci贸n a elecciones de 2005 y 2009.

La noche de las elecciones, normalmente todos parecen triunfadores. A煤n cuando hayan sacado resultados adversos o no tan alentadores.

Pocos reconocen las debilidades, salvo que 茅stas sean evidentes, y prefieren concentrarse en los triunfos.

As铆, en la Nueva Mayor铆a pasaron el trago amargo de no haber logrado con Bachelet la presidencia en primera vuelta y la p茅rdida de dos hist贸ricos en el Senado, como Camilo Escalona (PS) y Hosa铆n Sabag (DC), con el doblaje de Jorge Sabag (DC) y Loreto Carvajal (PPD) en el distrito 42 y con el triunfo de cuatro cartas marcadamente bacheletistas: Felipe Harboe (PPD) en la Octava Cordillera; Alejandro Navarro (MAS), en el Octava Costa; Carlos Abel Jarpa (PRSD) en el distrito 41 y Cristian Quiroz, como consejero regional con la primera mayor铆a en 脩uble.

Estos cuatro personeros llevaron a cabo un trabajo de campa帽a mancomunado, el cual dio frutos en las urnas, y esperan, se proyecte en la gesti贸n que realicen a partir de marzo, sobre todo anticip谩ndose a un posible retorno de Bachelet a La Moneda.

El denominado equipo 鈥減rogresista鈥 aspira a imprimirle a su trabajo un sello particular, que tienda a facilitar tanto en el Congreso, como en el CORE, por medio de la asignaci贸n de recursos, un giro en la forma de hacer pol铆tica.

Como aval, tienen  el amplio respaldo que la candidata de la Nueva Mayor铆a tuvo en 脩uble, donde el 54% de los electores le dieron su preferencia, frente al 25% de Evelyn Matthei. Un resultado que tambi茅n posiciona al encargado territorial del comando, Carlos Hern谩ndez (PS), como pieza clave de la articulaci贸n lograda a nivel electoral.

Un resultado muy distinto al de las pasadas elecciones municipales, en las cuales si bien el pacto opositor obtuvo buenos dividendos en cuanto a concejales, perdi贸  varios alcaldes, dejando el mapa del poder en manos de la Alianza. Esto 煤ltimo no fue aprovechado por el oficialismo en los pasados comicios, pues los resultados parlamentarios fueron decidores tanto en presidenciales como en parlamentarias. Si bien en este 煤ltimo caso no es tan visible, pues el binominal permite el equilibrio entre fuerzas, el doblaje obtenido en el 42 vino a romper la calma en la provincia.

Pese a que la Alianza logr贸 romper tambi茅n el doblaje en la Octava Costa, con el triunfo de Jacqueline Van Rysselberghe (UDI), lo cierto es que en proporci贸n, la Nueva Mayor铆a sigue sacando m谩s votos que la Alianza en las dos circunscripciones y en los dos distritos, siendo el caso de estos 煤ltimos el m谩s ventajoso para el conglomerado, ya que en el 41, revirti贸 un escenario favorable para la derecha (de 37,07% el 2009 pas贸 a 49,92% el 2013, superando al oficialismo), mientras que en el 42, gracias a la buena votaci贸n de los dos candidatos electos, se pas贸 de un 52,3% el 2009, a un 64,5% el 2013.

Factor tiempo
Un elemento en com煤n traspasa  los colores pol铆ticos y permite explicar el triunfo de tres candidatos que peleaban en escenarios complejos, dominados por candidatos incumbentes y caudillos.

Se trata de la anticipaci贸n. Tanto Felipe Harboe, como Jacqueline Van Rysselberghe y Loreto Carvajal tuvieron campa帽as largas, caracterizadas por muchas actividades en terreno y un despliegue en las distintas comunas y distritos permanente y met贸dico.

Los senadores electos, por ejemplo, comenzaron a explorar sus respectivas circunscripciones aproximadamente con un a帽o y medio de anticipaci贸n, convirti茅ndose en elementos clave en las pasadas municipales y generando nexos con los alcaldes afines a sus sector.

Visitaron todas las semanas cada rinc贸n de todos los distritos y establecieron 鈥渄uplas鈥 de trabajo, que en el caso de Harboe, fueron decisivas. Tanto 茅l como el diputado Carlos Abel Jarpa obtuvieron las primeras mayor铆as en sus respectivas elecciones, lo que habla de un trabajo en conjunto y muy bien planificado.

Van Rysselberghe, en tanto, se ali贸 con dirigentes del agro y los alcaldes y concejales gremialistas, que en el caso del distrito 42, fueron fundamentales a la hora de sellar su triunfo. Para nadie es un misterio que su campa帽a comenz贸 en el mismo momento en que pis贸 la intendencia del B铆o B铆o, y se intensific贸 cuando debi贸 abandonar su cargo.

Las heridas del oficialismo
La baja en la votaci贸n de la Alianza tiene varias explicaciones, pero una que engloba al resto: los problemas de arrastre entre sus partidos integrantes, RN y la UDI.

El resultado de V铆ctor P茅rez no fue el esperado en los distritos de 脩uble y Arauco, no obstante alcanz贸 la reelecci贸n gracias al 47, donde le sac贸 una clara ventaja a su compa帽era de lista.

Sectores de RN local no han escondido su descontento con el parlamentario, a quien acusan de haber 鈥渙lvidado鈥 脩uble en el 煤ltimo tiempo.

En tanto, las disputas a nivel regional al interior de la Alianza tuvieron una v铆ctima clara: el diputado de RN Frank Sauerbaum.

Luego de dejar a Jacqueline Van Rysselberghe en la m谩s completa orfandad -RN no le design贸 a la ex intendenta un compa帽ero de lista y le cedi贸 su cupo a la UDI-, el gremialismo hizo lo propio en el distrito 42.
Luego que una buena candidata como era Katherine Echa铆z se retirara de la contienda, el partido no hizo nada por poner en su reemplazo a una carta que sumara votos a la lista. Jaime Guilisasti, si bien despleg贸 una campa帽a codo a codo con Van Rysselberghe, no tuvo el tiempo suficiente para posicionar su nombre, aportando un escaso 4,44% al 26,93% obtenido por Sauerbaum, lo que a la postre le cost贸 la reelecci贸n al presidente regional de RN, quien fue bastante cr铆tico respecto de la labor de la ex intendenta al interior del conglomerado.

Incumbentes infranqueables
Quienes parecen no sufrir los embates del desgaste son los incumbentes Rosauro Mart铆nez (RN) y Carlos Abel Jarpa (PRSD) en el distrito 41. Ambos diputados fueron reelectos por un sexto y quinto per铆odo respectivamente, y con las primeras mayor铆as, lo que reflota un problema transversal de la pol铆tica local: la falta de liderazgos y la calidad de estos.

En el caso de Mart铆nez, si bien no alcanz贸 el primer lugar esta vez, s铆 supo desviar la atenci贸n de los ataques en su contra por su supuesta participaci贸n en cr铆menes de derechos humanos mientras fue militar, causa por la que se solicit贸 su desafuero. Pese a las denuncias, el grueso de su electorado no cambi贸 de parecer y le dio su respaldo.

Jarpa, en tanto, hizo un buen 鈥渘egocio鈥 al aliarse con Felipe Harboe. Este 煤ltimo penetr贸 en la Provincia de 脩uble de la mano del radical, y 茅ste, a su vez, se impregn贸 del estilo progresista del PPD, lo que le trajo dividendos a ambos.

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