Mediocre desempeño económico
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- Publicado en Jueves, 16 Febrero 2012 02:03
- Escrito por LaDiscusión.cl
- La baja inversión, que se mantendrá en 2012, no permite esperar un mejoramiento de los indicadores de crecimiento, con mayor razón si el escenario internacional es complejo, con una disminución de la demanda de nuestras exportaciones.
El desempeño de la economía de la Región del Bío Bío volvió a sus niveles previos al terremoto, es decir, volvió a la mediocridad. Así lo demuestra el Indicador de la Actividad Económica Regional (Inacer), que en el cuatro trimestre de 2011 mostró una variación anual de 4,8%.
Esto significa que la actividad económica en el último trimestre del año pasado aumentó en un 4,85 respecto del último trimestre de 2010.
En los trimestres anteriores, es decir, el primero, el segundo y el tercero de 2011, las cifras eran altísimas, pero no porque la economía regional estuviera bullante, sino porque la base de la comparación era muy baja, ya que correspondía a los tres primeros trimestres de 2010, cuyas cifras estuvieron influidas por los efectos del terremoto y tsunami en el aparato productivo regional.
Entonces, lo que se observa con este 4,8% es que las cifras de la Región ya no están distorsionadas por el terremoto y vuelven a reflejar el verdadero nivel de la actividad económico, que en la última década se ha caracterizado por tener un rezago respecto del promedio nacional. Basta ver el último Imacec, indicador que mide la actividad nacional y que mostró un incremento de 5,3% durante diciembre en la comparación anual.
De hecho, en la comparación con otras regiones, la del Bío Bío ocupa el octavo lugar, muy distante del 19,4% de Aysén; del 11,5% de Coquimbo; y del 11,1 de O’Higgins.
Naturalmente, es muy complejo comparar a Bío Bío con otras regiones, generalmente monoproductoras, como las mineras del norte o las agrícolas del centro, y por lo tanto, altamente dependientes del comportamiento tanto de la demanda internacional como de los precios de los productos exportados. Sin embargo, la comparación con el promedio nacional basta para detectar dicho rezago.
Por lo anterior, un buen ejercicio es comparar el desempeño económico actual con el de la década pasada: en 2002, el Inacer del cuarto trimestre registró una variación de 7,1%; en 2004 se repitió la cifra; en 2006, en tanto, fue de 1,6%; y en 2007, de un 5,6%. Luego, sobrevino la crisis financiera internacional, y en 2008 la cifra fue negativa, con un -3,9% para el trimestre analizado; 2009 arrojó un 2,4% y el resto de la historia es conocida.
El problema que subyace y que ha estado presente desde la crisis asiática, a fines de los novena, es la escasez de inversión privada, que por años estuvo impulsada por la generación eléctrica y la industria manufacturera.
Esta baja inversión, que se mantendrá durante 2012, no permite albergar esperanzas de un mejoramiento de los indicadores de crecimiento en el mediano plazo, con mayor razón si el escenario internacional es complejo, con una disminución de la demanda de ciertos productos estrella de la canasta exportadora regional.
El panorama para Ñuble es aún peor, ya que es una zona monoproductora, es decir, depende en buena medida de los envíos agrícolas y forestales, lo que es un factor de vulnerabilidad, y en segundo término, tiene muy bajas tasas de inversión.
Es por lo anterior que se requiere desarrollar planes de atracción de inversiones que permitan, en el largo plazo, salir de los niveles de mediocridad del crecimiento económico regional.







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