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jueves 17 de mayo del 2012

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Atentados de grupo anarquista

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  • Es importante encontrar a los responsables y colocarlos a disposición de la justicia, entregando una señal de tranquilidad a la ciudadanía y evitando que se instale una sensación de impunidad frente a estos hechos.

En una democracia, cualquier persona debe poder disfrutar de la diversidad, sin padecer la tiranía de las verdades absolutas. Y son la desprestigiada política y el cada vez más escaso diálogo, los que permiten la convivencia pacífica de las ideas y concepciones contrapuestas dentro de un clima de respeto y tolerancia, en un mundo que no tiene cabida para absolutos.
A este esquema no le fue fácil instalarse en el último siglo, pero hoy funciona para casi todos en el mundo civilizado. Y decimos casi, porque aún hay excepciones, seudo corrientes políticas y filosóficas que tuvieron alguna significancia pasada y que hoy promueven la violencia contra quienes piensan distinto.
En Chillán, lamentablemente, estamos asistiendo a la acción de una de las versiones modernas de esta intolerancia. Se trata de grupos anarquistas, que han realizado violentos y peligrosos actos de amedrentamiento. El primero fue el 18 de octubre de 2011, cuando detonaron dos bombas de ruido en el Instituto Santo Tomás y el último el pasado lunes, cuando intentaron quemar una automotora, en la venida O’Higgins, atentado que fue reivindicado por la denominada Federación Anarquista Informal /Célula Incendiaria Efraín Plaza Olmedo. Además, éste y otros tres ataques aparecieron destacados por el portal anarquista Liberación Total (http://liberaciontotal.lahaine.org) y replicados en varios sitios web de la misma tendencia en el mundo, la mayoría de Europa.
Este dato no es menor, pues la célula que se adjudica los atentados en Chillán estaría conectada con un grupo global que nació en Italia hace 10 años, irrumpiendo primero en el Mediterráneo y extendiéndose luego a otras regiones de Europa y del mundo. De hecho es posible detectar sus acciones en países culturalmente tan disimiles como Rusia, México, Finlandia, Bolivia, Indonesia, Inglaterra Chile. Otra característica importante es el uso de de Internet como canal de comunicación y coordinación de acciones violentistas.
Las autoridades locales han condenado estos hechos, pero a la vista de los resultados han hecho poco para dar con sus autores. En octubre habían anunciado una investigación a fondo y el uso de inteligencia policial para anticiparse y evitar que hechos de este tipo volvieran a ocurrir, pero las tres bombas molotov que la madrugada del lunes pudieron causar un enorme incendio en la avenida O’Higgins, se encargaron de demostrarnos lo contrario.  
Es vital que estos actos sean desterrados cuanto antes. Ningún sector puede superar las precisas fronteras marcadas por la Constitución y las leyes. Lo opuesto es tolerar la delincuencia amparada por el anarquismo y el nihilismo.
Es importante que tanto las policías como el Ministerio Público actúen de forma rápida para esclarecer las circunstancias de estas acciones. Ello, con el objetivo de encontrar a los responsables y colocarlos a disposición de la justicia, entregando así una señal de tranquilidad a la ciudadanía y evitando que se instale en la opinión pública una sensación de impunidad frente a estos hechos.