Chillanejos visitaron Machu Picchu cuando todos querían arrancar
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- Publicado en Sábado, 18 Febrero 2012 05:52
- Escrito por LaDiscusión.cl

Aluviones, veinte casas destrozadas en Toconao, caminos cortados, lluvias como no se habían sentido hace 15 años, turistas molestos en San Pedro de Atacama y dos chillanejos paseando.
Tres días después lluvias torrenciales en el Cusco, más caminos cortados, rodados, un tren que no transportaba a compatriotas, Machu Picchu aislado y los mismos dos chillanejos turisteando.
¿Les pasó algo? Milagrosamente nada, aunque lo vieron todo. Simplemente estuvieron en el lugar y momento justo para zafar de un descalabro que sí afectó a centenas de chilenos. Claro, quedaron mojados, embarrados y cansados, pero sortearon todos los obstáculos que el invierno boliviano les lanzó con furia en el altiplano de Chile y Perú. Y en un momento de relajo tras el desastre, que motivó incluso el viaje del cónsul chileno en Lima al Cusco, decidieron contar su historia a través de Facebook a LA DISCUSIÓN.
Escapando de San Pedro
Pablo Ramírez y Pedro Gutiérrez, el primero egresado de Derecho en la Universidad de Concepción sede Chillán, y el segundo estudiante de la misma carrera, alcanzaron a salir de San Pedro de Atacama horas antes de que la naturaleza se ensañara con el turístico poblado. Su idea era visitar San Pedro y partir a Bolivia, sin embargo decidieron cambiar el itinerario y tomaron la decisión de ir primero a Perú.
Gran idea, ya que poco después que salieran del poblado, el lunes 13 de febrero, un aluvión afectó al pueblo de Toconao, en San Pedro de Atacama, sin que se registraran víctimas fatales. Sí se cortaron caminos, los turistas huyeron y los atractivos de la zona, como los géiseres del Tatio y la laguna Cejar, se cerraron, no obstante ellos alcanzaron a visitarlos poco antes.
Siguiendo la tormenta
Cuando las noticias locales ponían atención en el desastre en San Pedro de Atacama, y el ministro Lavín anunciaba la reconstrucción de 20 viviendas dañadas por el alud en Toconao, el foco varió y la noticia se marchó hacia Cusco, y específicamente a Aguas Calientes, el poblado que está a los pies de Machu Picchu.
Un grupo de 150 chilenos se encontraba aislado en el poblado, producto de los rodados que cortaron los caminos y el tren. Muchos de ellos no tenían dinero suficiente para mantenerse, por lo que fue necesaria incluso la intervención del cónsul chileno en Lima, Alejandro Marisio. Todo ocurrió el pasado miércoles.
¿Dónde estaban los chillanejos? En Machu Picchu. Pero esta vez no alcanzaron a arrancar, sino que se metieron directo en el problema, ya que desesperados por estar en Cusco y no poder conocer el principal atractivo de la zona, decidieron ir ese mismo día a la ciudadela Inca, en una pequeña ventana que dio el tiempo, mientras cientos de chilenos se encontraban aislados.
“Contratamos un tour de dos días y una noche en Aguas Calientes. Viajamos a las 10 am desde Cusco a Ollantaitambo, de donde tomaríamos el tren. Teníamos pasaje a las 19.00 horas y llegamos a las 12.30 y estaba la embarrada. Habían como cinco deslizamientos en plena línea férrea producto de las lluvias y todos los trenes estaban con retraso”, relató Pablo Ramírez a través de Facebook.
Sin embargo tuvieron una suerte única y contra todos los pronósticos, la máquina salió. Claro, no precisamente para ir a dejarlos a ellos a Machu Picchu, sino que para ir a buscar a los cientos de aislados que clamaban ayuda llamando a sus países y generando gestiones consulares de alto vuelo para “rescatarlos” de Aguas Calientes.
“Cuando llegamos a Aguas Calientes había desesperación. La gente de Perurail (empresa que presta el servicio de trenes) no dejaba entrar ni salir a las personas de la estación, y al final fue como con cuentagotas, teníamos que salir de a cinco y las personas que querían entrar no podían hacerlo. Todos querían abandonar Aguas Calientes y nosotros llegando, fue algo cómico, al final los que esperaban pudieron hacerlo, salimos nosotros y llegamos a nuestro hostal”, agregó el egresado de Derecho.
Tras eso, el turismo. De forma increíble, un día despejado, escalada al Huayna Picchu, recorrido por la ciudadela y de vuelta a Aguas Calientes. Todo mientras desde Chile sus familias inquietas trataban de saber qué les había sucedido. A la vuelta lluvia torrencial, quedaron empapados pero llegaron a la estación a las 21.00 horas y salieron sin ningún problema para llegar a Cusco mojados pero contentos: mientras todo el mundo arrancaba de Machu Picchu ellos lo recorrían bajo un cielo despejado, cosa rara en esta época del año. Un par de afortunados.


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