La necesidad crea el órgano
Ante el anhelado proyecto del Teatro Municipal de Chillán, que esperamos se concrete en el mediano plazo, debemos precisar algunos aspectos.
Lo primero es que bienes y cosas deben merecerse para operacionalizar el viejo aforismo: “la necesidad crea el órgano”, y no al revés. No basta “tener ganas de un majestuoso Teatro Municipal”, sino que primero es crear masa crítica, espectadores frecuentes, público incondicional, que procreen el Teatro. No sabemos que acontecerá, porque “la operatividad de un teatro depende de un buen plan operativo: prever cómo tiene que sobrevivir y en esto entrar el equipo que trabajará, la gente que asistirá a las funciones y la infraestructura que albergue los espectáculos” (Arnoldo Weber, gestor del proyecto).
Educación y deberes
¡Qué paradoja! ¡A lo que hemos llegado! Sí, el caso es que en este mundo de umbrales del siglo XXI, “quien controla las imágenes es el dueño de la realidad”. De manera que éstas no tienen nada de neutras, incluso, su relación constituye mensaje orientador de conducta una y otra vez.