Lanzini-Dependencia
“Ese chico juega harto, antes Ñublense no jugaba a nada en el mediocampo”, sentencia Cristián Castañeda, ayudante técnico de Curicó Unido, mientras toma apuntes del accionar de los diablos rojos ante Naval en el Estadio Cap de Talcahuano.
El factor Lanzini
Cuesta encontrar jugadores buenos para la pelota en la Primera B. Esos con una cuota de talento para pasar rivales, habilitar, encarar y jugar el juego con creatividad permanente.
Cambio radical
Ñublense tocó fondo. Pero no lo hizo tras la humillante derrota ante Naval de Talcahuano por 5-0.
Atacar con equilibrio
Carlos Rojas estrenó ayer en sociedad su propuesta táctica ante los expectantes hinchas de Ñublense. El “Chifi” apostó por un osado 4-3-3 que, claro está, implica riesgos en la búsqueda del protagonismo ofensivo, pero también responsabilidades a la hora de la reconversión defensiva. Es decir, para el éxito del sistema, es clave que el anhelado equilibrio marque la dinámica de juego permanente del equipo. ¿Y lo consiguió?. A ratos sí, pero en otros pasajes quedó preso de las debilidades del sistema. ¿Cuáles?.
Falta un líder
Los grandes equipos, los que logran objetivos, los que marcan diferencias, los que atropellan, los que se levantan después de un golpe, los que ganan con lo otro, los que en medio de la lucha rugen, siempre cuentan en sus filas con jugadores que son verdaderos caudillos, líderes, guerreros, verdaderos técnicos dentro de la cancha, que hablan, que leen bien los partidos y transmiten una mística ganadora.
La Charla
¿Qué le dirá carlos rojas a sus dirigidos este domingo minutos antes de que salgan a la cancha a enfrentar a unión la calera, en un partido que puede sentenciar un descenso o conducir a la salvación?
Un acto de fe
“Ñublense ya está en segunda viejo, está listo”.
La sentencia sale de la boca de un colega fanático de la “U” que luego lanza una sonrisa socarrona como si gozara con la agonía del equipo chillanejo.